Límite
Siguen presionando,
no saben nada. Promesa tras promesa me van llevando al límite, ese al que evito
llegar en cada insinuación, en cada sueño, en cada fantasía.
Vivo esperando el
desenlace cada segundo en mi mente. Llegará, se que llegará y por primera vez
no seré yo quien más sufra. Pagarán, rendirán cuentas al fin. Todos ellos,
todas ellas. Padres, amigos, amantes y víctimas.
Abandonaré
finalmente toda restricción, no habrá lugar para remordimientos. Todos se lo
merecen.
No sentiré más
culpa, no pediré nunca más perdón. Arderán en medio de mis lágrimas y me embriagaré con su
sangre.
Ese día será
glorioso puedo sentir que falta poco esta vez nadie sentirá pena ni tendrá
compasión por mí. Que así sea.
Jamás entenderán que
pasó, para siempre se lo preguntarán; y así, cuando mi furia al fin se disipe,
comprenderé mi error y horrorizado me castigaré por mis actos.
Pero ya no pediré
perdón, no volveré a dar la cara, porque he de recordar cuanto disfrute verlos
agonizar en ese momento.
Recordaré aquel
último pensamiento antes de dejarme llevar por la ira y descargarla sobre todo aquello
que alguna vez amé:
“¿COMPRENSIÓN? HOY NO. HOY NO”.
Comentarios
Publicar un comentario