Baile
Siempre la dejaban para el final.
No era la primera vez que él la veía bailar, pero el efecto seguía siendo el mismo: un agujero negro en medio del pecho que le absorvía el corazón.
No tenía una manera más simple de explicarlo.
Algunas cosas no se pueden -ni se deben- simplificar.
No era la primera vez que él la veía bailar, pero el efecto seguía siendo el mismo: un agujero negro en medio del pecho que le absorvía el corazón.
No tenía una manera más simple de explicarlo.
Algunas cosas no se pueden -ni se deben- simplificar.
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